Eso que sientes, el amor, es una prolongación de tu yo. Una ampliación súbita, que dilata tu diámetro como el de una estrella en fase de gigante roja
(Ilustración: Paul Klee
- "Rose Wind")
martes 8 de febrero de 2011
Vino a despedirse de mí. Yo sentí que no nos veríamos más, pero no estaba autorizado a decirlo. Me di cuenta de que no sabía si ella estaba triste o alegre y le pedí que intentara olvidar lo que habíamos hecho juntos, ya que yo lo recordaría por los dos.
Ella me preguntó si la felicidad es un hecho objetivo o un estado de ánimo. La miré a los ojos y le dije que no quería saberlo, ya que cuando se es feliz no debe uno hacerse preguntas.
Ella me hacía reír como nadie lo había hecho nunca, como si yo no fuera yo mismo, y en mis carcajadas la sentía a ella, su sabor y su tacto, como a un espíritu dotado de cuerpo y a la vez escondido en mi garganta.
miércoles 26 de enero de 2011
Querría vivir lo suficiente como para que volviéramos a encontrarnos. Sé que sería mucho tiempo, porque solo después de conocer el resto del mundo volvería a acercarme a ti.
No puedo pretender que tengo razón pero aún así todos renuncian a convencerme y se marchan. Tú les acompañas hasta la puerta y allí les despides en voz baja, para no molestarme. Yo querría pedirte perdón, pero siempre queda un último visitante que pide un vaso de agua antes de echar a andar. El camino, frente a nuestra casa, me mira burlón a través de la ventana